El humano es un ser vivo evolucionado, que poco a poco ha dejado atrás sus instintos animales, forjando en su mentesilla cochina nuevas necesidades, y hasta algo que le dicen moral.
Aún la atención humana hacia el objeto del deseo, se fortifica con las antiquísimas necesidades de cortejo, apareo, y engendramiento.
Aún las mujeres, buscan a hombres de manos grandes para trabajos mejores, espalda ancha de apoyo seguro, vientre plano de fortaleza, mirada penetrante de protección. Aún los hombres buscan nalgas redondas y piernas largas torneadas que garanticen una mejor procreación, busto grande que alimente a la cría, dulzura en sus actos para el Venus de la familia, cintura chica de delicadeza, juventud para una vida larga a su lado. Ya lo demás, son fetiches.
¿quién no ha volteado a ver algo delicioso que cruza nuestro campo visual?
Curioso experimento de poner una cámara oculta en el trasero de una linda niña: